Jorge Zepeda Patterson: «Si un corredor del Tour está dispuesto a matarse a 90 kilómetros por hora, ¿por qué no estaría dispuesto a matar por ello?»

Jorge Zepeda Patterson: "Si un corredor del Tour está dispuesto a matarse a 90 kilómetros por hora, ¿por qué no estaría dispuesto a matar por ello?"

«La novela negra ofrece un vistazo a las alcantarillas de la sociedad, y en esa medida tiene un componente de denuncia o exposición de las zonas oscuras de individuos y comunidades.»

Todo está listo. Las ruedas a punto, el kilometraje a cero, los pies encima de los pedales… ¿Y el maillot amarillo? Deseando tener ya a su primer dueño: El líder del Tour de Francia.

Con motivo del inicio de una nueva edición de la célebre competición ciclista, desde PlanetadeLibros entrevistamos al periodista y escritor Jorge Zepeda Patterson. Su último libro, el thriller Muerte contrarreloj, se acaba de publicar en formato bolsillo. ¡Lectura y tamaño perfectos para pasar un verano lleno de adrenalina! 😉

Después de su exitosa serie Los Azules, cuya segunda entrega le valió un Premio Planeta en 2014, Zepeda vuelve de nuevo a la novela con un vertiginoso thriller ambientado en el Tour. 21 capítulos por 21 etapas. 21 días de competición que sacarán lo mejor… y lo peor de los protagonistas, sospechosos todos, al más puro estilo Agatha Christie, de un misterioso complot para acabar con la vida de los favoritos a alzarse con el maillot amarillo.

muerte contrarreloj

¿Por qué el Tour? ¿Qué tiene esta competición, una de las más importantes del ciclismo, que la convierte en un telón de fondo tan apasionante para Muerte contrarreloj?

Tenía ganas abordar una historia de suspenso en una comunidad cerrada, un ámbito donde los personajes se miraran a la cara y asumiesen que uno de ellos es un asesino, sin poder determinar quién es. Y el ciclismo, con su épica, las dosis de sacrificio y pasión que entraña, era un medio perfecto para hacer una historia lúdica y trepidante.

¿Eras ya fan del deporte y del Tour, antes de escribir la novela?

Era un simple interesado. Pero me atraía mucho la posibilidad de sumergirme en algo enteramente nuevo. Investigar sobre el tema fue una gozada. Me obligó a cubrir varias carreras en Europa, entre ellos el Tour de Francia desde luego, mezclarme entre corredores, mecánicos, masajistas, dietistas y empaparme de ese universo interior. A ellos les hizo mucha gracia que alguien quisiera hacer una novela sobre su oficio y terminaron por adoptarme. En alguna etapa de la Volta de Catalunya, por ejemplo, el equipo de Movistar me subió al auto oficial en el asiento de copiloto, para ser testigo de la manera en que dan instrucciones a los ciclistas por la ventanilla y les pasan bidones de agua y geles de proteína.

Pero no es una novela de deportes al uso. ¿Podríamos decir que el deporte es la excusa para hablar de muchos otros temas?

Me encantó abordar el deporte de alto rendimiento y con tantos intereses en juego como en el Tour de Francia porque lleva las pasiones al límite; las emociones son cables pelados cuando se compite por algo que exige tantos sacrificios. El amor, las ambiciones, la lealtad o las traiciones resultan sobre dimensionadas. Si un corredor está dispuesto a matarse descendiendo una montaña a 90 kilómetros por hora por caminos precarios y abismos descomunales, ¿por qué no estaría dispuesto a matar por ello?

«El ciclismo, con su épica, las dosis de sacrificio
y pasión que entraña era un medio perfecto
para hacer una historia lúdica y trepidante.»

¿Por qué nos apasiona tanto a los lectores, la novela negra?

Por muchas razones. Por lo general, una novela pone en movimiento pasiones humanas expresadas al límite. Una exacerbación de la realidad misma. Un artificio que fascina a los lectores, a las personas en general, porque todos hemos experimentado esas pulsiones (celos, ambición, odio, desesperación) aun cuando no hayan culminado en un crimen (espero).

Por lo demás, la novela negra ofrece un vistazo a las alcantarillas de la sociedad, y en esa medida tiene un componente de denuncia o al menos de exposición de las zonas oscuras de individuos y comunidades. Y tampoco podemos dejar de lado que la novela negra es también un desafío lúdico para todo el que gusta de los enigmas, de los rompecabezas. Hartas razones, pues, y ninguna despreciable.

En el libro nos presentas la figura del gregario, “el condenado a perder”, como has descrito en alguna entrevista. ¿Quién es esta persona y por qué decidiste que fuera tu personaje protagonista?

Hay algo fascinante, y casi inexplicable, que un deporte que exige una vida de sacrificio y autoflagelación, que ofrezca para muchos de los que lo practican profesionalmente la simple compensación de ser escuderos de otros. Uno puede entender que un maratonista se imponga tormentos de cara a sus maras personales; al menos está corriendo para si mismo. Pero ¿cómo entender que alguien esté dispuesto a hacerlo año tras año sin otro propósito que hacer campeón a otro? Me pareció un enigma psicológico y justamente mi personaje central encarna este misterio. A mi parecer, la novela lo explica.

«Una novela pone en movimiento pasiones humanas
expresadas al límite. »

Vienes de cosechar un gran éxito con tus tres primeras novelas, entre ellos varios premios, como el Premio Planeta 2014. Siguiendo con la metáfora del Tour, podríamos decir que llevas unos cuantos maillots amarillos puestos y una buena colección de leones de peluche. ¿Cómo afrontaste la siguiente etapa? Nuevo libro, nuevos personajes…

Cuando pienso un tema para una novela no suelo preguntarme tanto por el resultado como por el proceso. Es decir, escribo por el placer de escribir. Si va a gustar o no a determinado mercado es un tema que no entra en mis cálculos, por así decirlo. La pregunta que me hago, más bien, es si tengo un interés vital en escribirla y voy a disfrutarlo. Después de todo, es algo a lo que dedicarás un año y medio o dos años de tu vida.

Sea como sea, Muerte contrarreloj ha sido todo un éxito. ¿Es cierto que preparan una adaptación a la pequeña pantalla en Francia?

Sí. Una productora de la televisión francesa compró los derechos para producir una serie en varios capítulos sobre la novela. Me da mucha curiosidad el posible resultado. Una decena de países han adquirido Muerte Contrarreloj para traducirla a otros idiomas: francés, inglés, italiano, polaco, portugués, checo, holandés, entre otros.

Por último, me gustaría comentar una frase que dijiste en una de las presentaciones del libro en México: “Para escribir uno debe de ser un lector crítico u obsesivo”. ¿Qué lee con obsesión Jorge Zepeda Patterson?

De todo y sin medida, como dice el clásico. Siempre cargo un libro en la mano (y muchos en el dispositivo digital). Acabo de terminar una magnifica novela de Vikram Seth, Música Continua; y antes de eso El orden del día, de Eric Vuillard y La mujer de Pelo Rojo, la última de Orhan Pamuk. Y he alternado estos meses a Thomas Mann; algunas que no había leído y otras que estoy releyendo: en este momento Dr. Faustus.

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