Entrevista a Màxim Huerta: “Vivimos dos vidas, la que nos toca y la que ansiamos”

La televisión le ha convertido en un rostro conocido y reconocido. Afirma que cambiar es sano, y su paso del corsé de los informativos al magazine de actualidad, lo demostró. Desde hace algún tiempo, a su faceta como periodista le ha añadido la de escritor de éxito. Tras El susurro de la caracola y Que sea la última vez… muchos lectores esperaban con impaciencia su siguiente novela y Màxim Huerta no les ha decepcionado. Con Una tienda en París nos traslada hasta el desenfreno y glamour de la capital francesas en los años veinte, y nos presenta a dos mujeres cuyas vidas son un buen reflejo de muchas de las inquietudes y deseos que todos hemos sentido alguna vez. Nosotros hemos tenido la oportunidad de plantearle algunas preguntas. ¡Esperamos que el resultado os guste! 

-Esta es tu tercera novela, ¿qué es más difícil, enfrentarse a la frustración de la página en blanco al iniciar una novela, o ponerte delante de las cámaras ante millones de espectadores?

-Son mundos muy distintos, la página en blanco viene después de muchas notas, muchos pensamientos y un torrente de ideas que se van macerando con los días… No hay miedo porque en soledad puedo borrar y empezar de nuevo. En cambio, el vértigo de la televisión es imborrable, tal y como lo hagas así sale. Escribiendo puedo manejar mejor mis emociones y mis palabras.

Y esta vez nos llevas a París… y nos presentas a Teresa, una mujer que necesita cambiar de vida. ¿Esa actitud implica huir o perseguir algo?

-Es una catarsis que muchos necesitamos. Viendo lo que me dicen los lectores en las firmas siento que todo el mundo necesitaría otra vida para hacer todo lo que se ha dejado por el camino. Al fin y al cabo vivimos dos vidas, la que nos toca y la que ansiamos. Esa es la novela. La historia de Una tienda en París podríamos protagonizarla y querríamos protagonizarla muchos y muchas. El destino, el azar y la casualidad. Como dijo Yourcenar, siempre hace falta un golpe de locura para desafiar el destino.

¿Y tú? ¿También buscabas reinventarte cuando dejaste los informativos?

-Cambiar es sano. Pude hacerlo y me descubrí una cara nueva de la televisión muy complicada y muy apetecible, el magazine en directo.

A pesar de todo, te hemos escuchado decir en alguna entrevista que te hubiera gustado ser corresponsal en París. ¿No hay nada como perderse por la ciudad de las luces para acabar encontrándose a uno mismo?

-París, lo dice la protagonista de mi novela, no es un lugar, es un estado de ánimo. Me habría gustado y espero cumplirlo. Nunca es tarde.

El otro personaje esencial de la novela es Alice Humbert. Cuéntanos más sobre ella…

-Alice es el eje de la historia, es el espejo en el que se mira la otra protagonista. Su vida se ve revolucionada cuando posa ante unos pintores de Montparnasse y se deja llevar, de forma vertiginosa, hacia el caos o el infinito. La vida a veces la manejamos, otras veces nos empuja. Ella es arrebatadora, deliciosa, cariñosa, débil y muy inocente, eso la hace perder y ganar al mismo tiempo.

¿Qué aprecias más, cuando alguien se te acerca y se confiesa seguidor de tu trabajo en la tele o que es fiel lector de tus novelas?

-Estoy muy contento con el programa en el que trabajo y feliz con la acogida que he tenido en la literatura, las firmas son muy especiales porque cada lector hace suya la novela y me descubre un matiz diferente de los personajes.

Participaste en el Club de Lectura de “El susurro de la caracola” en Facebook. ¿Qué tal la experiencia?

-Pues genial porque el feedback es muy necesario al escribir, saber qué sienten, qué imaginan, que sospechaban al leer, qué han descubierto… Todo suma.

¿Las redes sociales se han convertido ya en un pilar indispensable para la industria cultural?

-Las redes sociales como Twitter son ya parte de la vida diaria del periodista o del escritor, son necesarias para la promoción “tú a tú” y para conocer qué sienten y qué piensan miles de lectores.

En “Una tienda en París” conduces al lector por los felices años veinte. ¿En qué lugar y en qué época te gustaría situar alguna de tus próximas novelas?

-La próxima novela, muy seguramente, estará situada en los años setenta.

This entry was posted in Ficción and tagged , , , , , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Comments are closed.