Lecciones de moda francesa, para todos los bolsillos

¿Hay que saber de moda para tener estilo? ¿Cómo se aprecia la personalidad al vestir? ¿Qué tienen París y el glamour francés que todo el mundo envidia? ¿Puede ser chic la ropa de segunda mano? ¿Cómo aportar estilo a un vestuario “grandes almacenes”…? Todas las respuestas (y otras muchas) pueden estar en “Estilo parisino. Un toque de glamour francés para crear tu propio look” una especie de “biblia” de la elegancia francesa más desenfadada que ha sido un éxito de ventas internacional y llega ahora en castellano publicada por Lunwerg.

Con apoyo de fotografías y dibujos, la periodista francesa Isabelle Thomas va desgranando con mucho humor toda una batería de consejos prácticos que nos ayudarán a sentirnos las más elegantes del mundo (sin arruinarnos).

Este es un libro sin edad, práctico y lleno de buenos consejos y detalles curiosos, en el que lo mismo se nos cuenta cómo dar estilo a la ropa usada, que nos descubre cómo un “joyazo” puede realzar el modelo más anodino, o mezclar una prenda de diseño con un poco de material de rebajas y vintage sin resultar hortera. El colofón son los 10 mandamientos de la buena cazadora de gangas.  

Los diez mandamientos de la buena cazadora de gangas

Desde que célebres “marcadores de tendecia” las han adoptado, las prendas usadas y vintage han dejado de ser exclusivas de estudiantes sin dinero. Constituyen una excelente manera de crearse un aspecto personal y único, pero como no todas pertenecemos a la clase de exploradoras que descubren sin falta la prenda excepcional, te ofrecemos diez consejos para que no termines con las manos vacías.

© Frédérique Veysset


1.       Te acostumbrarás al vintage, poco a poco

Si te intimida la estética “ya llevada”, dirígete a aquellos accesorios en que a priori se nota menos la huella de su antiguo propietario: cinturones, bolsos, monederos o fulares.

2.       Te mantendrás fiel a tu estilo

Oriéntate hacia las prendas con las que sientas cierta afinidad natural. Que sean vintage no significa que deban desentonar contigo.

3.       Serás curiosa

Permítele a la prenda una oportunidad de sorprenderte. El flechazo por una chaqueta corta verde anís al estilo años cincuenta puede constituir toda una agradable sorpresa, sobre todo si nunca sales de lo negro.

4.       No serás esnob

Date cuenta de la diferencia entre la prenda barata con la que vas a divertirte una noche y la que constituirá un punto fuerte de tu indumentaria.

5.       Prestarás atención al género

Verifica que no falte ningún botón y que la cremallera y el cierre de un bolso funcionen. Lee las etiquetas y comprueba el buen estado del género. No es  lo mismo vintage que ropa vieja. No te dejes engañar por lo antiguo de anteayer: un H&M o Naf Naf de 1996 no es vintage, sino rancio.

6.       Te molestarás en probarlo

El que no sea una prenda cara no te exime de probártela. Debe sentarte impecablemente, a no ser que puedas permitirte los arreglos o que tú misma seas habilidosa para hacerlos.

7.       Calibrarás la prenda

Antes de ceder ante una pieza, imagínatela conjuntada a tus prendas básicas como harías con una adquisición nueva.

8.       No pasarás por alto los básicos

Sí a los esenciales de buena factura. Déjate sorprender por una prenda potente que no hubieras comprado nueva al precio de boutique.

9.       Aprovecharás para hacer reciclaje

Puede valer la pena comprar un top solo para aprovechar sus botones con los que personalizar una chaqueta adquirida en una tienda de ropa de marca.

10.   Maridarás tu vintage con prendas hermosas

El look “aprovechado integral” no es aceptable. El secreto está en la mezcla. Ponte tus vaqueros más chic con esa blusa de brocado recuperada, tus elegantes botas con un vestido retro… Maridajes que se equilibran y dan confianza.

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© Frédérique Veysset

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