“Esta enfermedad ha supuesto un aprendizaje diario.”

Día Mundial Contra el Cáncer

Entrevistamos a Cristina Inés Gill, autora del libro ‘Felicidad… cargando’, con motivo del Día Mundial contra el Cáncer.

A veces la vida nos golpea con dureza y sin avisar, y en ocasiones, sin darnos oportunidad de recobrarnos, la desdicha ataca de nuevo para terminar de hundir nuestras maltrechas esperanzas. Eso fue exactamente lo que le sucedió a Cristina Inés, que fue diagnosticada de cáncer poco después que su pequeña, quien acabó perdiendo la batalla contra la enfermedad cuando tenía poco más de un año. Ante una tragedia semejante hay muchas formas de reaccionar, y como apunta la propia Cristina, cada persona tiene derecho a afrontar las adversidades a su manera. Algunos probablemente se hubiesen dejado arrastrar por el desanimo, otros, quizá, hubiesen rogado a la fortuna por un milagro que los librase de su mal. Cristina decidió luchar.

“Tocar fondo nos sirve para darnos impulso al levantar.”

En su perfil de instagram, @mamasevaalaguerra, Cristina fue compartiendo con sus seguidores su duro proceso, desde el diagnóstico hasta el duelo por su hija pasando por las crudas sesiones de quimio y radioterapia. Nunca se rindió. Al contrario, supo transmitir en cada publicación su espíritu de lucha, su fuerza y una actitud positiva ante la vida que acabó contagiando a todos los que la seguían como un virus, uno de los buenos.

Cristina venció, vaya si lo hizo. No solo sobrevivió al cáncer, sino que ahora es copiloto de rallies, acaba de publicar un libro y afirma que ha dejado de vivir a medias, que ya no pospone ser feliz. En Felicidad… cargando, nos habla de su lección de vida, de su historia de superación y de la capacidad transformadora que tenemos sobre nosotros y sobre los demás. Desde PlanetadeLibros hemos querido entrevistarla para que nos cuente más.

Cristina, ¿por qué un libro? ¿Por qué ahora? ¿Qué se esconde tras el título?

Creo que es el mejor formato que hay para poder trasmitir aquello que deseamos, ya que está al alcance de todas las personas. Un bolso, una mesita de noche, un viaje en tren, una sala de espera de hospital, la playa… La vida de un libro me apasiona, porque acaba formando parte de la vida de aquellas manos que lo están leyendo.

¿Por qué ahora? Porque mañana quizás sea tarde, y todo lo que pueda vivir y hacer hoy me prometí no dejarlo para mañana.

En cuanto al título, porque vivimos conectados a todo lo material que nos rodea. Nos da pánico que la batería de nuestro teléfono marque 0, pero luego no tomamos conciencia de recargarnos a nosotros mismos y preocuparnos por cargar la “batería de nuestra felicidad”.

“Las grandes lecciones llegan de grandes sacudidas y la mía llegó de la mano del cáncer”. ¿Crees que está al alcance de todos poder aprender y crecer como personas a partir de la enfermedad? ¿Qué hace falta para lograrlo?

No conozco a nadie que no lo haya hecho después de haber pasado por dicha enfermedad. Todas las personas que yo conozco que han convivido con un cáncer, han aprendido y crecido como tales.

Actitud, todo en esta vida tiene su parte de aprendizaje. Las cosas pasan, pero solo de nosotros depende que aprendamos de aquello que nos está pasando.

Hay una frase en tu libro que dice: “Cuando casi te quitan el mañana, comienzas a celebrar el hoy”. ¿Por qué crees que nos cuesta tanto aprender a disfrutar de lo que tenemos?

No creo que sea «costar» la palabra, sino más bien no darle el valor que tiene. Nos creemos que está allí, que estará para siempre, y con ello le restamos valor. Un valor que ves crecer en el momento que sientes que van a arrebatártelo. Siempre odié esa frase que dice: “no te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes”. ¡Con lo fácil que es darse cuenta de lo que se tiene cuando se tiene!

 “Aunque esta vida golpea fuerte, con suerte solo será una vez, y vale mucho la pena vestirte con tu mejor sonrisa y salir a vivirla”

Has ido transmitiéndonos tu aventura vital en tu perfil de Instagram @mamasevaalaguerra. ¿De qué manera puede ayudar el hecho de compartir las experiencias?

Esta enfermedad me ha dado una visión de la vida totalmente diferente, un aprendizaje diario en el cual trabajo cada día. Compartir todo esto con otras personas y sentir que puedo ayudar con ello me es muy satisfactorio personalmente. Muchísimas personas necesitan ver que se puede, que de esto se sale, que a pesar de lo dura y cruel que es esta enfermedad, hay que querer seguir siempre. Que aunque esta vida golpea fuerte, con suerte solo será una vez, y vale mucho la pena vestirte con tu mejor sonrisa y salir a vivirla.

Si tuvieras que quedarte con una enseñanza de todas las que has obtenido en el proceso, ¿cuál sería?

Darme cuenta de la capacidad de resiliencia que tengo. Ser capaz de seguir día a día a pesar de, porque hay cosas en la vida que jamás se superan, solo se aprende a convivir con ellas.

¿Qué consejo le darías a alguien que esté pasando por algo parecido a lo que te ha tocado vivir?

Que se escuche a sí mismo, que llore, que se perdone, son tantas las fases por las que tenemos que pasar que entras en una mezcla de sentimientos y creo que es muy importante el permitirnos poder pasarlas todas. Caer no es malo, tocar fondo nos sirve para darnos impulso al levantar. Cree en ti y en la capacidad que tienes para poder superar las adversidades, saca esa fuerza que ahora quizás no ves pero que sabes que tienes. Parece imposible, pero después de todo esto, con más cicatrices en el cuerpo y en el alma, y el corazón quizás un poco más cansado, se puede volver a ser feliz. Vivir a veces duele.

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