«El amor no debería ser ciego, sino reflexionado»

Entrevista con Álex Rovira.

Entrevistamos a Álex Rovira, autor del manual práctico ‘Amor’

Este no es un libro más que habla de amor, es «un libro sobre el amor en mayúsculas». Tras el éxito de La buena suerte, Cuentos para quererte mejor, y Alegría, Álex Rovira nos regala Amor, un libro que es más un manual práctico, y que según su autor nos otorga herramientas para conjugar mejor el verbo amar desde el cuidar, desde el comprender y desde el inspirar, las tres partes en las que está dividido.

10 libros diferentes para regalar en San Valentín

Rovira define el amor como «la energía más poderosa que tenemos, la que nos une a los demás, la que multiplica nuestras fuerzas para lograr objetivos y disfrutar de la vida con relaciones nutritivas», y afirma que es desde la consciencia de nosotros mismos y de los vínculos y la relación con el otro desde donde podemos decidir si apostar por el amor o si estamos perpetuando un vínculo que nos hace daño y sobre el cual tenemos difícil control. Amor nos ofrece, en definitiva, una visión distinta del amor, y nos enseña a ejercitarlo para mejorar la calidad de las relaciones con nuestros seres amados.

Con nuestros seres amados, decimos, porque el libro no trata únicamente el amor desde el punto de vista de las relaciones de pareja, sino que se enfoca también en las amistades, la familia, en los equipos de trabajo e incluso en las mascotas, pues según Rovira, nuestras mascotas pueden ser también maestros cotidianos. ¿Que qué es un maestro cotidiano? Desde PlanetadeLibros hemos entrevistado a Álex Rovira para preguntarle esa y otras cuestiones. Seguid leyendo si queréis descubrir más ;).

Álex, tu libro ha sido definido como un manual práctico. ¿Crees que el amor es algo que puede entrenarse?

No solo eso, sino que debe entrenarse y debe aprenderse. Creo que hay una enorme confusión en lo que se refiere a la conjugación del verbo amar, y que ha quedado relegado al territorio del instinto o del sentir. El amor, a mi modo de ver, tiene que ser reflexionado. La frase «el amor es ciego» es falsa. El amor es ciego en la primera etapa del enamoramiento, cuando las hormonas nos secuestran, pero debe ser lúcido para que prevalezca a largo plazo.

Hay precisamente un enorme déficit  en la formación de lo que podríamos llamar inteligencia emocional, inteligencia social e inteligencia psicoafectiva. Por supuesto que el amor puede entrenarse y puede aprenderse. Es algo muy importante no solo para evitar el sufrimiento, sino también para impulsar la plenitud.

Hemos tenido oportunidad de leer muchos libros de amor, pero muy pocos que nos hablen del amor como energía. ¿Qué puede aportar ese nuevo enfoque a nuestras vidas?

Lo que he pretendido hacer es un libro sobre el amor en mayúsculas. Por supuesto que hablo del vínculo de pareja en detalle, pero básicamente hablo del amor como aquello que nos vincula, como la energía que nos une a la vida, a aquello que da sentido a nuestra vida. El amor a la naturaleza, al arte, a nuestros hijos, a cualquier proyecto o causa…

Por eso el libro se estructura en tres bloques: amar como la voluntad de comprender la singularidad del ser y sus circunstancias, amar es cuidar y amar es inspirar al ser amado para que pueda crear nuevas realidades. Creo que es un modelo fácil y operativo. Lo que pretendía con este libro era hacer algo que fuese útil y de aplicación práctica, tanto para hacer un diagnóstico de si estamos y nos están amando bien como para poder desarrollar el amor en nuestra vida. 

“A hacer que el amor dure también se puede aprender”

En el libro hablas de maestros cotidianos. ¿Quiénes son?

Son aquellas personas que en el ejercicio de la cotidianeidad nos enseñan a amar cuidando los detalles, los pequeños placeres, a través del reconocimiento y de las sorpresas, que nos invitan a mejorar la vida. Son nuestros hijos, nuestras parejas, nuestros amigos: aquellas personas que aman desde la sencillez, la humildad y la autenticidad. Hay muchos maestros cotidianos a los que no reconocemos como tales porque los integramos en el paisaje emocional de nuestra vida, y a veces solo los valoramos en su ausencia. Es importante reconocerlos.

¿El amor se acaba?

El amor se acaba cuando morimos, pero durante la vida podemos hacer que prevalezca. El enamoramiento hormonal dura entre seis meses y dos años como máximo, pero el enamoramiento trabajado, el forjado desde la consciencia, el amor lúcido, puede prevalecer durante mucho tiempo. Igual que decíamos antes que a amar se aprende, a hacer que el amor dure también se puede aprender.

Y por último, ¿a quién recomendarías ‘Amor’?

Lo recomendaría a todos los públicos. A la pareja que quiere superar una crisis, a la persona que ha tenido desengaños amorosos, pues le aportará criterio para evaluar la calidad de los vínculos pasados y para orientarle en cómo elegir bien en el futuro. También a las parejas consolidadas que tienen un cierto desgaste en la relación y quieren revivirla de alguna manera. Puede ayudar a entender mejor la relación entre padres e hijos, al maestro que quiere mejorar el vínculo con sus alumnos e incluso al jefe que quiere cuidar a su equipo y no sabe cómo hacerlo. Es un libro transversal para todo tipo de público, que está escrito de manera fácil y amable y que sobre todo da herramientas y respuestas.

Esperamos que os haya gustado. Y si esta entrevista ha despertado vuestro lado más tierno, os invitamos a echar un vistazo a nuestra fantástica selección de regalos para San Valentín. ¡Que el amor os acompañe!

This entry was posted in Entrevistas, Inicio and tagged , , , . Bookmark the permalink.

Comments are closed.