Charles Baudelaire: flores para el poeta maldito

Baudelaire fue un hombre convulso. Con tez de palo, sin muchas sonrisas permitidas, y una nariz prominente. Este 31 de agosto hace 152 años que murió. Desacreditado por la sociedad de su tiempo, pudo vivir más o menos a sus anchas a partir de una familia acomodada.

El París de principios del siglo XIX le brindó drogas y mujeres; una forma de vivir. Nunca supo encajar en las formalidades de la burguesía francesa y escapaba casi de forma enfermiza de los buenos modales. Repechado en los prostíbulos, empezó a encontrar lo bello allí donde nunca nadie lo había visto antes. Capturar el momento urbano. Cambió la mirada, y aquello distinguió a su discurso y poesía. Aun así, nunca abandonó la búsqueda de una belleza formal en sus poemas.

“La irregularidad, es decir, lo inesperado, la sorpresa o el estupor son elementos esenciales y característicos de la belleza.”

Destacó en su faceta como crítico de arte. Tenía una visión muy personal pero también muy contrastada sobre la pintura. Aunque también hacía crítica musical. Y vaya, decía la suya sin muchos pelos en la lengua. Llegó a poner a Delacroix, pintor del momento, dentro del panorama artístico. Un autor plástico al que nadie antes había reconocido sus méritos. Sin embargo, hoy en día la ‘Libertad guiando al pueblo’ le suena hasta al más desinteresado en el tema.

También fue un importante traductor, sobre todo de una de sus grandes influencias: Edgar Allan Poe. Todo muy oscuro y presimbolista. Intentó ganarse la vida dando conferencias sobre arte en Bélgica, pero nunca fue lo suyo. Lo corroboró la poca asistencia que obtuvieron y el poco tiempo que le dedicó a este cometido: en menos de dos años dejó de hacerlas.

“Jamás es excusable ser malvado, pero hay cierto mérito en saber que uno lo es”

Sus últimos años fueron convalecientes. Debido a la sífilis que sufría (contraída en las relaciones que mantenía con una prostituta bizca y calva), perdió parte de la movilidad de uno de sus laterales y, de forma más exagerada, se quedó sin la capacidad de hablar. Murió lúcido pero físicamente desmoronado. Años más tarde se le reconocería como el padre de la poesía moderna; postromántico y presimbolista, nunca hubo un cajón claro para él.

“¿Qué le importa la condena eterna a quien ha encontrado por un segundo lo infinito del goce?” 

Hace 151 años que murió Baudelaire_las_flores_del_malSu obra más reconocida son Las Flores del Mal. Libro que le valió al autor una serie de multas y la supresión de seis poemas debido a que constituían una ofensa a la moral pública. Y muchos juicios. De hecho, hasta 1949 (muchos años después de la muerte de Baudelaire), no se le ‘retiró’ la condena. A partir de entonces se pudo publicar el libro en su totalidad de forma legal. El poemario, aunque de concepción clásica y romántica, asentó las bases del simbolismo. El autor reflexiona sobre la muerte, el amor o la desesperación del ser humano. Cómo poner una luz tenue en la parte oscura de nuestra existencia.

Baudelaire murió relativamente joven, a los 46 años, así que seguramente tenía mucha más literatura dentro. Este pequeño homenaje es sólo un guiño al reconocimiento de lo que fue, y de lo que podría haber sido.

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