Mary Shelley en una canción, una película, un cuento, un ensayo y un libro

Mary Shelley en una canción, una película, un cuento, un ensayo y un libro

Mary Shelley compartió una vida con su escritura. Aunque fue corta y a los 53 años falleció. Los vaivenes por Europa la convirtieron, en algunas épocas de su vida, en una verdadera nómada. Sin embargo, sólo parecía evitar una vida en Inglaterra llena de deudas y lenguas que hablaban más de la cuenta. Porque, en realidad, sus viajes siempre orbitaron alrededor de la isla bretona, y volvía a casa en cuanto tenía ocasión.

Inglesa, pues, de nacimiento, se codeó con miembros de la intelectualidad del país y del continente. Influyeron enormemente en su pensamiento las figuras de su madre, poeta feminista muerta en el parto; la de su padre, William Godwin; y su marido, Percy Bysshe Shelley.

“No deseo que las mujeres tengan más poder que los hombres, sino que tengan más poder sobre sí mismas”

Mary mantuvo un cierto ostracismo público, debido a que sus ideas políticas y su concepción de las relaciones amorosas eran consideradas libertinas. Aunque nunca lo puso en práctica del todo, o eso se cree, era partidaria del amor libre. De este modo, su círculo de amistades se redujo (en muchos casos) a aquellos y aquellas que compartían sus ideas. Los que después eran tachados de bohemios o románticos. Entre ellos, el conocido poeta romántico Lord Byron, con el que su hermanastra llegó a tener una hija. También era partidaria, por ejemplo, de los derechos de los animales. Y era vegetariana (igual, de hecho, que su monstruo Frankenstein).

“Amo la vida, pese a que no es más que un cúmulo de angustias, y la defenderé.”

Tuvo muchos capítulos de depresión en su vida. Muchos causados por los abortos o las muertes de varios de sus hijos e hijas. Sólo uno vivió, Percy Florence Shelley.

Durante los últimos años de su vida, se dedicó a la reescritura y memoria de la obra de su marido, que falleció en un naufragio marítimo. Ella murió a causa de un tumor cerebral que le había paralizado previamente gran parte de su cuerpo.

Avanzada a su tiempo en ideales, y acompañada de romanticismo en demasiadas facetas de su vida, su persona ha dado lugar a un gran espectro de obras. Aquí os dejamos una canción, una película, un cuento, un ensayo y un libro.

Bob Dylan basó su All Along the Watchtower en versos del conocido clásico de Shelley, Frankenstein. Sobre todo cuando el ‘monstruo’ mata a la mujer de su creador. Como curiosidad, decir que es la canción que Dylan ha tocado más veces en directo. Alguna cosa tendrá.


La película Mary Shelley. Un largometraje basado en la vida de la autora, sobre todo en el capítulo de la escritura de Frankenstein. Era verano y cuatro jóvenes se encontraban en Suiza, de allí nació el germen. Después vinieron los problemas de edición y reconocimiento. Una buena introducción a la vida de Shelley. De hecho, es parte de muchos más libros o vidas de autores y autoras que se han llevado a la gran pantalla.


Recordando a Antoine de Saint-Exupéry: Esos niños y sus lecciones_AliciaEn Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes 2 aparece la figura de Mary Shelley. Obviamente es un personaje con una fuerza y unos ideales que pueden servir de inspiración a niños y niñas. Un cuento delicado y cuidado sobre su vida.


El ensayo Frankenstein. Edición anotada para científicos, creadores y curiosos en general es un repaso por esta obra a partir de la visión de expertos. Incluye el texto original de Shelley, pero aporta pies de página con pequeños estudios o ensayos del texto y sus connotaciones.


Por último, el libro que no nos podíamos dejar es el propio Frankenstein. El monstruo que encarna esa aspiración humana de poder crear la vida. De creernos que somos pequeños dioses. Su profundidad es punzante, y su lectura enriquecedora. Aunque cabe destacar que su obra tuvo mucho más abasto, llegó a publicar tres novelas más, a parte de escribir poesía y libros históricos o de viajes.

Así pues, Mary Shelley tuvo una vida abrupta y destacable. Una figura de este calibre, y que ha inspirado a tantos artistas más tarde, no debería quedar en el olvido. Este es nuestro pequeño homenaje a una autora que no queremos que se oscurezca debajo de los hombres que protagonizaron su vida.

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