Un reencuentro con Miguel Delibes

Un reencuentro con Miguel Delibes

Poco queda por revelar y mucho por releer de Miguel Delibes, el que fue uno de los narradores españoles más destacados del siglo XX. Fue silla «e» de la Real Academia Española, director durante un tiempo de El Norte de Castilla, ganador del Premio Nadal (1948), del Premio de la Crítica (1953), del Príncipe de Asturias (1982), del Premio Nacional de las Letras Españolas (1991), del Premio Miguel de Cervantes (1993), y varias veces del Premio Nacional de Narrativa (1955 y 1999).

También fue un aficionado cazador, valedor incansable del mundo rural y embajador de su Valladolid natal, de donde es Hijo Predilecto y a la que jamás quiso cambiar por Madrid, sacrificando sin mucho pesar su presencia en el bullicioso círculo literario de la capital. Poco queda por revelar, decimos.

No obstante, y por fortuna, aún hay margen para la sorpresa. Y es que probablemente haya quien no esté al tanto de otra de las muchas facetas del maestro: la de ilustrador.

El primer trabajo de Miguel Delibes en el periódico El Norte de Castilla fue el de caricaturista. Más tarde creó veinte ilustraciones sobre las peripecias de Daniel «El Mochuelo» para una edición norteamericana de El camino, y una más para la edición británica. Todas ellas pueden verse hasta el 18 de octubre en la sala de exposiciones del teatro Zorrilla, en Valladolid.

Un reencuentro con Miguel Delibes: La Bruja LeopoldinaRecientemente, además, ha salido a la luz un relato inédito, también ilustrado por el autor, que se guardaba en los fondos de su fundación. Con motivo de este hallazgo, Ediciones Destino ha publicado un volumen que recoge todos sus relatos autobiográficos. El nuevo relato se une pues a los incluidos en Mi vida al aire libre y en Tres pájaros de cuenta para componer La bruja Leopoldina y otras historias reales. Un favor inesperado de la suerte que nos permite recuperar la esencia del genio.

Sufrimos su pérdida en marzo del 2010, pero no podríamos dejar de celebrar que le alcanzase la vida para legarnos obras tan ilustres como Cinco horas con Mario, El príncipe destronado, Los santos inocentes, Las ratas o La sombra del ciprés es alargada, adaptadas muchas de ellas al teatro o al cine, así como una extensa producción de relatos, ensayos y artículos. Destino ha publicado también sus Obras completas en varios volúmenes.

Actualmente la colección Austral está reeditando sus títulos más importantes en edición eBook, bolsillo y rústica, con un diseño de portada pulido y que hará las delicias del lector más exigente.

Un reencuentro con Miguel Delibes: Diario de un jubiladoDe esta misma colección se estrenará en apenas unas semanas Diario de un jubilado, publicado originalmente en 1995, el final de la trilogía que el escritor inició con Diario de un cazador y continuó con Diario de un emigrante.

En la novela retomamos, cuarenta años después, el contacto con un Lorenzo ya jubilado, que prácticamente ha relegado al olvido la caza junto con el resto de sus aspiraciones de juventud. Lorenzo vive empeñado en concursar en espectáculos televisivos, hastiado del mundo y tibio en la relación con su «parienta» y con sus hijos. En ese contexto se le ofrece la posibilidad de ganar un dinero extra haciendo de lazarillo de Tadeo Piera, un poeta de provincia homosexual, con problemas de movilidad y aires de grandeza. Contribuye al carácter jocoso de la obra la ridícula aventura extramatrimonial de su protagonista, que la confirma como retrato de la decadencia por el apego a lo material que caracteriza la segunda mitad del siglo XX.

También podemos disfrutar ya en versión eBook de Los niños, la antología recién recuperada en la que se nos ofrece una selección de relatos y fragmentos de la obra de Delibes con un nexo común: la infancia. Según escribió el propio autor en el prólogo de la obra:

«Reunir en un volumen aquellos relatos míos, bien sean cuentos o capítulos de novela, en los que los niños juegan un papel importante ha sido para mí una tarea más bien placentera. Que ¿por qué? Sencillamente porque, como he dicho en otras ocasiones, el niño es un ser que encierra todo el candor y la gracia del mundo y tiene abiertas ante sí todas las puertas, esto es, está a tiempo de serlo todo en la vida.»

 

Así pues, no hay excusas para redescubrir o bien disfrutar por primera vez de la obra del que indudablemente fue un grande de las letras.

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