10 dedicatorias para regalar un libro

Si eres un amante de los libros como nosotros —y por algo estás leyendo este blog, ¿no? 😜— seguro que sabes que jamás ha habido amigo más fiel ni cobijo más seguro que un libro.

Y en estos días de incertidumbre y de no hacer planes porque no sabemos si podremos llevarlos a cabo… hemos aprendido a valorar más las pequeñas cosas, a valorar los momentos, a disfrutar de la compañía de aquellas personas que damos por sentado que estarán ahí. Porque hemos aprendido que eso no es la realidad.

Si quieres expresar a los tuyos cómo de especiales son para ti, nuestra propuesta es clara: regala libros. 📖✨

Porque cuando decidimos regalar un libro no sólo estamos dando un conglomerado de páginas, letras y palabras. Estamos compartiendo con alguien una cosmovisión del mundo, interpretada por personajes literarios que brindan a nuestro cerebro miles de posibilidades. Pero que pueden decir mucho sobre nosotros y nuestra forma de pensar más íntima. Y compartir esa conexión es algo mágico.

¿Y cuál es el mejor complemento para un libro? Pues una dedicatoria especial, claro.

Algunas de las palabras más sinceras y más potentes han sido escritas en dedicatorias de libros, porque es algo íntimo, protegido por las cubiertas del libro y por la posibilidad de que la persona no lea aquellas frases jamás…  Pero a la vez sabemos que tomarse el tiempo de elegir las palabras adecuadas para decirle a esa persona por qué le hemos querido aquel pedacito de historia de la Literatura y no otro, por qué para ella y por qué ahora… Esas palabras pueden acompañar a una persona a lo más profundo de su corazón durante más tiempo del que creemos.

Por eso en este post te presentamos 10 estilos distintos de dedicatorias dependiendo de quién lo vaya a recibir, la tipología de la dedicatoria o la ocasión. Para que puedas transmitir todo aquello que sientes y quieres decir y no tengas que enfrentarte al pánico de la página en blanco. 😜


1. Dedicatoria para los enamorados

Ni bombones ni nada. La conquista del estómago es fácil, pero llegar al intelecto de la persona a la que quieres enamorar o de la que estás enamorado es sólo un reto para los más atrevidos. 

Éste es un tipo de dedicatoria muy personal y te aconsejaríamos dejar de lado imágenes y frases recurrentes del tipo Sin ti no soy nada de Amaral… para darle un toque original y mucho más personal (que es lo que cuenta). Si regalas un libro a alguien que quieres, el libro tiene una conexión con vosotros dos. Úsala. Por ejemplo: “A lo mejor la Odisea que viví cuando perdí el tren que me tenía que llevar a nuestra primera cita no fue tan larga, pero desde luego, fue igual de sufrida.”


2. Dedicatoria del autor

Si un libro es de por sí un regalo fantástico, ¡imagínate qué ilusión recibirlo con la dedicatoria hecha por el mismísimo autor! Si tienes la posibilidad de conseguirla es, sin lugar a dudas, el regalo perfecto. 

Puedes intentar atrapar las codiciadas letras de un escritor en Ferias del libro o presentaciones. Y estamos seguros de que va a hacer que tu crush se derrita. ¡Que no se diga que no lo has intentado! 


3. Dedicatoria para lectores ocasionales

Puede ser que tu regalo vaya dirigido a alguien que viva la pasión por la lectura con otra intensidad más pausada. En ese caso, el título o autor de lo que le regales le va a decir más bien poco o nada del porqué de tu selección. Aquí la mejor opción puede pasar por recalcar los intereses que la persona pueda tener y que se encuentran en el libro, para que comprenda el motivo del regalo. Algo como “Sé de tu pasión por los misterios y cómo te encanta resolverlos, por eso te regalo esta novela negra…”. 


4. Dedicatoria para el lector avanzado

Para aquellos con los que compartes la pasión por la literatura. Aquí puede ser interesante centrar nuestra dedicatoria en el motivo del regalo más que en su justificación. Por ejemplo: “Espero que esta novela expanda o destruya los horizontes de tu propio mundo de ciencia ficción…” o “Aquí va el ensayo filosófico sobre la aporofobia que se te pasó por alto. Espero que te enriquezca…”. 

En este caso podemos ser tan específicos o enrevesados (véase la segunda dedicatoria) como queramos porque, al fin y al cabo, ya sabemos que esa persona tiene unos intereses muy concretos y, con nuestro regalo, sólo estamos avivando esa hoguera que ya sabemos que existe. Y, creednos, es una muy buena cosa que tengamos ese nivel de conocimiento de la otra persona. Podría depararnos grandes cosas juntos/as. 


5. Dedicatoria en relato

A lo mejor también te gusta escribir. En ese caso, si tienes un mensaje claro y una idea interesante, puedes atreverte con una dedicatoria en la que expliques un mini relato que sintetice todo aquello que quieres comunicar. 

Pongamos que, por ejemplo, regalas un libro de meditación a un amigo para que aprenda a relajarse. Pues nada mejor que crear un mini relato donde tu amigo sea el protagonista y en el que narres una escena en la que él goce de plena quietud y paz interior. ¡Se sentirá identificado y se relajará antes de leerlo incluso! 


6. Dedicatoria poética

De forma parecida a la dedicatoria en relato, una dedicatoria poética puede capturar imágenes y metáforas potentes para que la cita sea un ‘producto’ literario en sí. En este caso, a no ser que te atrevas con tu propia poesía, puedes buscar un poema que tenga una estrecha relación con la temática o el contenido del libro. Por ejemplo, si hablamos de la literatura, podríamos citar al gran Pablo Neruda en un poema como éste:

"Así cuando los dientes de la literatura  
trataron de morder mis honrados talones, 
yo pasé, sin saber, cantando con el viento 
hacia los almacenes lluviosos de mi infancia [...]"

Aunque si eres un auténtico valiente te animamos a que dejes volar tu imaginación y escribas tus propios versos. Probablemente no te queden como los de Neruda pero podrás hablar de cosas más personales, que tienen más significado para vosotros dos, y sobre todo tendrá mucho más valor que le hayas puesto el esfuerzo personal de crear algo para esa persona especial. ¿Sabes que dicen eso de “vale la pena intentarlo”? Pues en este caso, vale mucho la pena. 


7. Dedicatoria para lanzar indirectas

Exactamente. Qué bien van esos libros que sirven de excusa para lanzar indirectas o consejos a amigos o familiares.

Y si lo acompañas de una dedicatoria que acabe de recalcar el mensaje (más que nada por si no ha quedado claro), pues mejor que mejor. Pongamos que alguien que conoces no cocina muy bien. Le podrías dedicar lo siguiente: “Te confío este libro para que puedas llevar a cabo la misión más importante de tu vida: no matarnos de hambre (eso o dejarme cocinar a mí)”.

Que no falte el sentido del humor en este tipo de dedicatorias. 😉


8. Dedicatoria directa al corazón: la memoria 

Vale, sí, ya sabemos que este título puede sonar algo ambiguo y que con todas las dedicatorias anteriores también pretendíamos ganarnos el corazón de esa persona especial. OK. Pero te explicaremos qué tiene de especial este tipo de dedicatoria. Se trata ya no sólo de la dedicatoria, sino del regalo en sí mismo. 

Te lo contamos con un ejemplo. ¿Sabes esas magdalenas que comías de pequeño que vendían en el horno de debajo de tu casa y que los domingos por la mañana iba a buscar tu padre para que desayunárais todos juntos? ¿Y las buenísimas sensaciones que aún te vienen pasados los años siempre que por casualidad hueles una hornada de magdalenas recién hechas? 

Pues lo mismo pero con los libros. Si esa persona te ha contado alguna vez que un libro marcó su infancia o que leyó algo que le llegó al corazón en determinado momento de su vida… traerle ese pedacito de su vida y su memoria al presente es un regalo en mayúsculas, que le hará ver que escuchas lo que te cuenta, que te fijas en los detalles, que te has molestado en buscar ese libro tan viejo que igual ya ni editan y que además le has puesto una dedicatoria que acaba de dejar claro lo especial que es esa persona para ti.

Por ejemplo: “Para que al releer las historias de este conejito vuelvas a ser la cría que saltaba de charco en charco sin importarle lo que debía o no debía hacer. Me encantaría saltar en los charcos contigo un día ;)”.  


9. Dedicatoria breve

Dicen que lo bueno si breve… Y ya sabes cómo acaba el refrán. Si no tienes una idea clara sobre qué decir o, por el contrario, quieres decir demasiado, a lo mejor cortar por lo sano es la mejor opción.

Una dedicatoria de una frase es más que suficiente si sus palabras encapsulan un buen mensaje. No es fácil, pero el resultado vale la pena.

Un ejemplo podría ser: “Que cada página te resista en la existencia” o “Que este libro te sea pan tierno para morder a la soledad”. Y dependiendo de la confianza que tengamos con esa persona, siempre le podemos añadir un toque más divertido: “Que este libro te sea pan tierno para morder a la soledad… Y si no lo es, yo me dejo morder un poquito. Lo que haga falta para que luzca esa sonrisa.” 


10. Una gran dedicatoria para un pequeño lector

Qué importantes son los primeros contactos con la literatura y qué poder tan maravilloso tienen a la hora de crear nuevos lectores.

Así es que si vas a regalar un libro a un niño que acaba de iniciarse en el universo literario, te recomendamos que hagas una dedicatoria que le motive a seguir leyendo y que recuerde con cariño al cabo de unos años.

En estos casos, algo breve y especial puede ser la mejor manera de dedicar: “Que este libro sea la primera de las muchas vidas y aventuras que te esperan en el mundo de la literatura.” Una vez ese pequeño lector crezca y recuerde que su amor por la literatura empezó con un regalo que tú le hiciste, sabrás que habrá valido la pena cualquier rato que hayas invertido en pensar la mejor dedicatoria para él.

Y como nosotros también queremos mucho a nuestros/as lectores/as, no creas que vas a irte de este post sin nuestra dedicatoria para ti:

“Entre rosa y rosa, su majestad escoja”

Francisco de Quevedo

¿Por qué ésta? Porque pertenece a uno de los clásicos castellanos y creemos que refleja muy bien nuestro propósito a la hora de hablar de libros, escribir sobre libros, respirar libros. ♥

Hay mil opciones ahí fuera para cada uno/a de nosotros. Sólo tenemos que escoger. Y tenemos la gran suerte de contar con siglos de buenísima literatura. Por eso creemos en el amor a primera página.

Por eso y porque la cita anterior no está exenta de humor, jeje. Dicen que Quevedo se la dijo a la reina cuando quería ganar una apuesta con sus amigos y debía insultar nada más y nada menos que a su Real persona. Por eso le dedicó esas palabras: “Entre rosa y rosa, su majestad es-COJA”. Y es que los clásicos, las grandes historias que a veces nos intimidan un poco… no dejan de ser historias reales y humanas, con humor, historias que esperan a ser descubiertas por el lector de cualquier tiempo.

Y si aún no sabes sobre qué libro estampar tu dedicatoria, echa un ojo a esta selección. #LéeteElVerano 💕

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