El Sherlock Holmes de la Toscana versión gourmet

Tras inspirar a millones de paladares, el cocinero más famoso de Italia, Pellegrino Artusi (1820-1911), renace bajo la apariencia de Sherlock Holmes gracias a la pluma del escritor Marco Malvaldi en El caso del mayordomo asesinado.

¿Quién es Pellegrino Artusi? ¿Cual es el marco histórico de la novela?

Pellegrino Artusi publicó a finales de 1800 el recetario más famoso del país vecino considerado por muchos como la biblia de la cocina italiana. Desde su publicación La ciencia en la cocina y el arte de comer bien se ha convertido en un objeto indispensable en la mayor parte de los hogares italianos llegando a pasar de una generación a otra como una valiosa herencia familiar.

 “Sin embargo, no quisiera que por ocuparme de gastronomía se me considerase como un glotón o un gran tragón; protesto contra esta imputación poco honorable, porque no soy ni una ni otra cosa. Amo la belleza y lo bueno en dondequiera que se encuentren y me repugna ver destrozada, como suele decirse, la gracia de Dios. Amén”  Pellegrino Artusi

Seguimos en 1895, un año en el que tienen lugar un cierto número de acontecimientos bastante significativos: Pellegrino Artusi dará a la imprenta la segunda edición de La ciencia en la cocina y el arte de comer bien, constituida por ciento nueve recetas que van del krapfen a los macarrones a la napolitana. El 8 de diciembre, Guglielmo Marconi consigue mandar su primera señal de radio superando una colina, y el disparo de fusil con que su mayordomo anuncia que se ha producido la transmisión será uno de los pocos casos en que un arma de fuego determina el curso de la historia sin matar a nadie. En el mismo año, el 28 de diciembre, los hermanos Lumière organizarán en París la primera demostración pública de una travesura llamada «cinematógrafo», Maria Montessori será la primera mujer en ser admitida en la Sociedad Lancisiana (que reúne a los médicos y profesores de medicina de Roma).

¿Cual es el escenario del crimen? 

Nos encontramos en el castillo donde reposan el séptimo barón de Roccapendente, sus familiares y sus (habitualmente numerosos) invitados. Normalmente, los señores sólo salen hacia las seis de la tarde, “cuando la tierra se ha cansado de todo el sol”. Esa tarde, a esa hora, el barón y los demás huéspedes del castillo han salido al jardín a aguardar al segundo de los invitados. La llegada es un acontecimiento ya que, después de una jornada apática provocada por el fuerte calor, todos están bastante más aburridos que de costumbre. ¿Será gordo? ¿El traje? ¿Un comerciante con la idea fija en la buena mesa? El narrador, que en lo sucesivo no perderá ocasión de meter su cuchara en la historia, nos advierte de que “estamos a finales de 1800 y las personas famosas son conocidas principalmente por lo que hacen y por lo que dicen, no por su semblante, que, en general, resulta desconocido, o casi. Buenos tiempos.”

Mientras el barón espera con máxima expectación, los otros miembros de la familia mantienen ciertas reservas. “Un libro de cocina. Pobre Italia”. “¿Desde cuándo los hombres se han puesto a cocinar? –exclama la abuela Speranza– Yo no como nada si no lo hace Parisina. ¡Imagínate un hombre!”. “El literato que estaba a punto de aparecer de entre las sombras y de sentarse a la mesa de Roccapendente era alguien que había escrito un libro de cocina. Para darse cabezazos contra la pared”.

El primer día, durante la cena, el anfitrión derrocha un estado de ánimo alegre, optimista, y cuando pasan al salón de fumadores, anima a sus invitados a brindar por la gran victoria en las carreras. Sin embargo, conforme avanza la noche empieza a encontrarse mal y, alegando molestias estomacales, desecha el champagne y bebe su acostumbrado Oporto… Cuando todos los asistentes están acostados, el grito de una de las criadas los despierta sobresaltados: lo que había terminado como una plácida velada entre amigos se convierte en el escenario de un crimen. Teodoro, el mayordomo, ha sido asesinado.

Una muerte sin explicación, asociada a presagios extraños, que Pellegrino Artusi ayudará a resolver con una su perspicacia y buen juicio. El gastrónomo se desenvolverá con arte y tino no sólo en la investigación del asesinato, sino también en las cocinas del castillo con el objetivo de hacerse con la receta de un “pastel especial” que degustó la primera noche en Roccapendere. La presa no será sencilla, Parisina, “la gran cocinera, el orgullo de la casa”, no le pondrá las cosas fáciles… ¿Será capaz de conseguir la receta? ¿Descubrirán al asesino del mayordomo?

¿Quién es Marcos Malvaldi?

Marco Malvaldi nació en Pisa en 1974. Químico teórico en la Universidad de Pisa, se dio a conocer con la serie del BarLume que incluye La brisca de cinco, El juego de las tres cartas y El rey de los juegos (de próxima publicación). Tramas impecables, radiografía social y unos sagaces y guasones jubilados que despliegan su visión del mundo entre partida y partida. Novelas irresistibles con las que ha conseguido una gran acogida entre los libreros de toda Italia y que le han consagrado entre los lectores.

En el siguiente enlace te invitamos a leer el primer capítulo de El caso del mayordomo asesinado de Marco Malvaldi. 

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