Shipwreck, una obra Aftershock

¿Quién es Shipwright? ¿O es Shipwreck? ¿Y dónde diablos está? ¿Está en el infierno? ¿O es que todo esto no es más que el extraño sueño científico de un chiflado errante?

Me encantan los misterios. Nada dispara tanto mi imaginación como un buen misterio. Bueno, casi nada. Un misterio de Warren Ellis lo logra definitivamente. Lleva la imaginación a toda clase de sombríos y extraños lugares a los que nunca supiste que querías ir pero a los que, sin duda, te alegras de haber ido. Y SHIPWRECK es exactamente eso… sombrío, extraño y repleto de imaginación.

Pero, y aquí llega la primera confesión, también hay una enorme parte de mí que jamás quiere que un buen misterio termine. Razón por la que aún no he leído el último número de SHIPWRECK. Permitid que os lo aclare, mientras escribo esto tengo el guión del Sr. Ellis en mi ordenador. Lo que pasa es que me niego a leerlo. Veréis, no quiero que SHIPWRECK termine nunca.

Y hay una segunda confesión: por mucho que haya admirado la obra de Warren Ellis a lo largo de las últimas tres décadas, y por mucho que me haya inspirado para hacer mis propios cómics, no fue Warren Ellis el que me hizo empezar a leer el número 1 de SHIPWRECK el año pasado cuando se puso a la venta. Fue Phil Hester.

También he admirado el trabajo de Phil durante mucho tiempo. Recuerdo que vi su obra por primera vez en Swamp Thing en los años 90. Ha dibujado un montón de cómics desde entonces pero, en mi opinión, SHIPWRECK es definitivamente su mejor trabajo. Hay algo en la forma en la que Phil y su asombroso entintador, Eric Gapstur, dibujan la deteriorada y afligida cara de Shipwright y cubren toda su extraña odisea en colores negros, y me gusta mucho su manera de disponerlo todo con viñetas angulares superpuestas. Pero puede que el auténtico héroe sea Mark Englert. La utilización ligeramente surrealista, impresionista, de los colores lo mantiene todo hermosamente desequilibrado y añade capas al misterio que el Sr. Ellis compone de formas estrambóticas e inesperadas.

Regresemos ahora a Warren Ellis y a la historia que sostienes entre las manos. Es un viaje. Un auténtico viaje. Sientes que un maestro te está guiando a cada paso del camino. Este es el mundo de Warren Ellis, y él es único que tiene el mapa. Ahora depende de ti, y del pobre Shipwright, encontrar el camino sin él.

Así que si me veis en convenciones, no me digáis cómo termina. Ya llegaré al final yo solito, cuando esté finalmente listo. Y sé que cuando lo haga es probable que de inmediato lo empiece de nuevo y vuelva a leerlo. Eso es señal de que es una historia realmente buena. Un cómic realmente bueno. SHIPWRECK es un montón de cosas, pero antes que nada es… una historia realmente buena. Así que abrochaos los cinturones. Los aportes empiezan en… 5… 4… 3… 2…

JEFF LEMIRE

Shipwreck, en librerías el 2 de abril. INFO SOBRE LA EDICIÓN AQUÍ

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