¿Qué tiene que ver Don Quijote con El Puño de la Estrella del Norte?

Por Oriol Estrada

A veces, los autores de manga tienen una gran idea, la llevan a cabo, tienen éxito y pasan a la historia. Pero no siempre es así. Incluso algunas de las más grandes obras publicadas en Japón tienen toda una historia detrás, de ensayo y error, de pulir, y pulir hasta que se empieza a vislumbrar el diamante en bruto. Ha habido casos en los que el autor ha ensayado antes con una historia corta para empezar a familiarizarse con cierta estética y estilos de personajes, como fue el caso de Akira Toriyama con “Dragon Ball”, que tuvo un ensayo general llamado “Dragon Boy”. Después está el caso de “El puño de la estrella del norte”, que parte de una idea fallida y se acaba reconvirtiendo gracias a una interesante mezcla de muchas y varias influencias, la que surge del trabajo colectivo entre Buronson y Tetsuo Hara, al que también habría que sumar al entonces editor Nobuko Horie, que fue quien le sugirió a Hara la técnica de artes marciales que iba a utilizar el protagonista del manga.

Así pues, la historia de la creación de uno de los títulos más populares de los ochenta (y diríamos que de todos los tiempos) empieza un año antes de su lanzamiento. Tetsuo Hara debuta en la revista Shonen Jump con un manga titulado (agarraos fuerte): “El Don Quijote de hierro” (Tetsu no Don Kihote). Aunque todo apunta a una especie de aventura de caballeros con armaduras o una fusión de Tony Stark y el amigo loco de Sancho Panza, lo cierto es que se trata de un manga de temática deportiva, más concretamente sobre motocross.

Como no podía ser de otra forma, siendo un auténtico spokon, todo es muy exagerado y muy bestia. Las competiciones son muy violentas, con unos participantes que no tienen reparo alguno en abalanzarse contra sus competidores para tumbarles y atropellarles. Más que una competición oficial de motocross, esto parece algo sacado de Mad Max… ¿empezamos a ver por dónde va la cosa?

Ya en la portada del primer tomo llama la atención el aspecto que gasta el protagonista y el que es su principal rival. El primero es un chico con el pelo moreno y corto, de pobladas cejas y una mirada fría y penetrante. Su nombre: Gen. El segundo es rubio, con melena larga y muy mala leche, y se llama Shun’ichi. En definitiva, son dos claros prototipos de lo que luego llegarían a ser Ken y Shin, el protagonista y el primer gran rival que aparece en “El puño de la estrella del norte”.

Tenemos unos protagonistas muy familiares, una estética y unos comportamientos al estilo Mad Max que nos dan cierto aire post-apocalíptico, si a esto le sumamos que dentro de la competición de motocross existen ciertos equipos que se comportan como bandas, está claro que tenemos un prototipo de la que iba a ser la futura obra de Tetsuo Hara.

Este Don Quijote de hierro no tuvo el éxito deseado y apenas duró un año en la revista. Pero por una vez, nos podemos alegrar por el fracaso de un manga, ya que gracias a su escaso éxito Hara y Horie se pusieron manos a la obra con la siguiente obra, aprovechando muchas ideas y, sobre todo, los diseños de la anterior. Al equipo creativo se sumó el guionista Buronson, que acabaría de dar forma a las ideas del dibujante y su editor. Así pues, con la mezcla de lo que había sido “Tetsu no Don Kihote”, más un protagonista que se inspiraba estéticamente en Bruce Lee y Sylvester Stallone, en un ambiente que era puro “Mad Max” mezclado con técnicas e historias de la China milenaria, nació “El puño de la estrella del norte”.  

Segundo tomo de EL PUÑO DE LA ESTRELLA DEL NORTE, disponible el 6 de junio.



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